Claves para acertar, y no desesperar, en la compra de tu vivienda.

¡Comprar una vivienda es todo un reto, y son varios los factores que debes estudiar antes de hacerlo! Hoy te damos unas claves básicas para que la compra de tu vivienda sea todo un éxito.

Lo primero que debes tener claro es que, aunque ya hayas determinado si quieres invertir en la compra de una primera o segunda vivienda, no debes apresurarte en hacerlo.

Antes de empezar, establece la cuantía que quieres y puedes invertir, con cuánto dinero ahorrado cuentas y qué parte de ese capital tienes que pedir al banco. Ten en cuenta que al menos un 35% de tu salario irá destinado al pago de la hipoteca, en el caso que necesites solicitarla, y que el banco solo te prestará aproximadamente el 80% del valor tasado del inmueble. Añade también a esas cuentas todos los gastos inherentes a la compra de una vivienda, como son los impuestos (que dependerán de si es nueva o de segunda mano), los gastos de notaría, del registro, de la gestoría y, por supuesto, los de la hipoteca. No olvides los gastos extraordinarios que podrías tener que hacer para vivir: muebles, electrodomésticos, etc..

Aunque el precio sea la principal variable a tener en cuenta a la hora de decantarse por una vivienda u otra, no debemos dejar de lado la posibilidad de revalorización de nuestra compra. La inversión debe ser hecha con cabeza y con perspectiva. Es recomendable conjugar un precio atractivo con unas expectativas de futuro.

Explora bien la zona de inversión y analiza si tiene todos los servicios que deseas: zonas verdes, colegios, transporte público, en definitiva, lo que para ti sea prioritario. Estudia bien los precios medios de los inmuebles de la zona, para poder optimizar aún más la negociación y el precio que vas a pagar. Si quieres comprar para alquilar, prioriza la zona y estudia los alquileres que se están pagando por los inmuebles similares al que quieres adquirir. Haz un análisis profundo de la rentabilidad.

¿Has encontrado la vivienda que buscas? Te recomendamos que aquí estudies las calidades de la misma, el estado del inmueble en general. Incluye fontanería, electricidad, carpintería, solados, revestimientos, instalaciones de gas, calefacción, y cualquier otro cuestión relativa a la vivienda, incluyendo los elementos comunes y plazas de garaje, si las hubiese.

Calcula los gastos de comunidad y averigua si hay deudas comunitarias que tienen que abonarse, y que podrías tener que asumir y pagar después de comprar el piso. Estudia también la influencia de estos gastos en la rentabilidad, sobre todo si tu objetivo es invertir para alquilar. Ya sabes que el IBI es de obligatorio pago una vez al año; entérate de cuál es su cuantía, que dependerá del valor catastral y de la localidad en donde se encuentre el inmueble.

No hemos hablado de la posibilidad de que la vivienda que vas a adquirir necesite o no una reforma, algo que puede tener sus ventajas e inconvenientes. ¿Ventajas? Mejor negociación en el precio, contar con la capacidad de reformar la casa y la posibilidad de distribuir las estancias como quieras usando los materiales y calidades que desees. Añade que, después de la reforma, tu vivienda se habrá revalorizado. Calcula bien esta inversión.

¿Inconvenientes? De nuevo la rentabilidad, si tu objetivo es alquilar. Haz bien los números para sacar el máximo partido a tu compra.

Te recordamos que nosotros podemos acelerar todo este proceso realizando estas tareas por ti. Solo tienes que contactarnos y juntos nos marcaremos los objetivos.

compartir

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

no dejes de leer